lunes, 9 de noviembre de 2009

Undécima semana



Saludos a los visitantes y lectores de ésta página. Gracias a los participantes y a las compañeras que han comentado nuestros textos, porque todo comentario nos enriquece. Los textos que leerán ésta semana se basan en la narrativa y las historias en el contexto escolar de Ángela Vera Márquez. Éstos serán los últimos textos publicados en ésta página, además de los proyectos que cada uno ha realizado.

No olviden seguir tejiendo sus comentarios, sueños, poemas, cuentos, alegrías, rimas y risas.

Con aprecio, los Tejedores de cuentos.

Sobre la imagen: Cazadora de astros. Remedios Varo, 1956.
Obtenida de la página: http://www.literaberinto.com/pintura/varos/varos6.jpg

jueves, 5 de noviembre de 2009

Poemas

Por Juan Manuel Tovar Benavides


Señor de la tarde
Él ha llegado joven
Ahora ha envejecido
Y se va, parte.
Es el atardecer.
Alicia
Abre las puertas
Atraviesa el sueño vaporoso
Pasa por la realidad inmóvil
Persigue a tus visiones
No mires atrás,
Vive
Descansa entre las amapolas
Mantén los ojos abiertos
Pues la verdad no es una sola
Y vuelve a sonreír
Aunque la oscuridad cubra tu mundo

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Relatividad


Todo está en el ojo que mira.
Entre líneas
prisionero
está el blanco
en la cebra
Por: María Cristina Celis

martes, 3 de noviembre de 2009

Eureka

"La física no es sino
la doctrina de la fantasía."
Novalis
El físico gritó:
¡Eureka!

Al infinito
por fin capturó,
estaba entre la punta de la cola
y el hocico de su perro.


María Cristina Celis


Décima semana


Saludos a los visitantes y de la página. Ésta semana tejeremos poemas a partir de un capítulo de El arco y la lira de Octavio Paz y las propuestas de Javier Jaramillo Manjarrés en La imagen poética.
Gracias por la participación y sus cometarios.
Cometen, comenten.
Los Tejedores de algo...
Sobre la imagen: Creación de las aves. Remedios Varo. 1957

sábado, 31 de octubre de 2009

Los secretos de las Pampas

En las tardes oscuras de las Pampas
resurge de lo alto un cantor que busca su camino;
su poncho, sombrero y guitarra son sus fieles acompañantes,
su inspiración un rebaño y la luz de las estrellas
que se acercan a sus oscuros ojos.

Él solo desea saber donde perdió su rumbo
y se sienta pensativo frente a una fogata,
recuerda las manos viejas de su padre quien
toca las liras y las barbas asperas de donde sale el clamor del cholo;
su tristeza lo embarga pues su mentor
se perdió en las blancuras del Todopoderoso.

Decide entonces hacer un homenaje
y entre sus manos toma su bien más preciado,
y sin deseo alguno de romper los vientos,
recuerda tonada tras tonada,
y en una de ellas mientras desliza sus dedos por la suave tez
se dibuja una pequeña sonrisa recordando en sus falanges
la sensación del amor hecho mujer.

Sabe que ella es la causante de su devenir,
pues perdió su rumbo cuando se entrego
al olor de su espesa cabellera,
un aroma suave a rosas
el mismo olor que le recuerda su partida.

Y solo desea volver a su camino junto a ella
donde su sonrisa le quita la nostalgia.

Por: Miller Fernando

jueves, 29 de octubre de 2009

El cristal y el azogue


Me asomo y me miras
calladamente desde el vacío,
desde el silencio de esa réplica
de mí sin voz.
Me asombro y te asombras.
Grito mas nadie me responde.
¿Qué eres? ¿Quién te hizo?
¿Por qué vives en un mundo
semejante al mío?
No lo sé,
no lo sabes.
Eres la ilusión creada
por el cristal y el azogue,
eres un compuesto químico
que me re-crea.
Trato de tocarte,
pero sólo me encuentro con el frío
debajo de mis huellas.
Estás muerto, no existes sin mí.
Eres mi espectro caminando en el reflejo.
Por: María Cristina Celis